Desgraciadamente, los druidas no dejaron nada escrito y por tanto, ninguna teoría puede ser confirmada o refutada.
César reconocía que los druidas eran responsables de la agresividad de los celtas, y por ello, creía que debían ser
suprimidos.
Pero a pesar de ello, proporcionó valiosos detalles sobre ellos.
Los describió como sacerdotes itinerantes que iban de tribu en tribu, exentos de la obligación de pagar impuestos o de llevar armas.
Su sociedad,dijo, era exclusivista, los jóvenes se congregaban para unirse a sus filas, pero sólo eran aceptados los que
tenían aptitudes intelectuales y a menudo sus miembros salían de la nobleza celta.
Aunque no hay pruebas de que los druidas se organizaran jerárquicamente, César escribió que los presidía un druida jefe, el hombre más honorable entre ellos, y cuando éste moría, su sucesor era elegido por votación.
El entrenamiento de un druida era como César describía, riguroso y largo.
Duraba unos 20 años y se realizaba en lugares lejanos y secretos como cuevas o bosques sagrados.
Durante el tiempo de estudio, se obligaba al candidato a memorizar grandes cantidades de material sobre leyes, historia y religión de los celtas (generalmente en forma de verso).
Según César, consideraban impropio confiar sus estudios a la escritura.
Utilizaban muy poco el lenguaje escrito, temiendo que si su especial sabiduría caía en malas manos, su religión podía ser vulgarizada y corrompida.
Señalaba también César, que los druidas favorecían el lenguaje oral por dos razones:
" Primera, porque no querían que su sistema de entrenamiento se divulgara entre la gente común, y segunda, porque el estudiante podía confiarse en la palabra escrita y olvidarse del ejercicio de su memoria ".
Así pues surge el gran desconocimiento sobre los druidas, la élite sacerdotal celta, poderosa y mágica.
Si no hubiera sido por los relatos de sus contemporáneos Griegos y Romanos y los primeros monjes cristianos hubieran sido olvidados totalmente.
Nada se hubiera sabido del importante papel que desempeñaron como juristas, científicos y jefes religiosos.
César decía que, además de sus responsabilidades religiosas, se les quería para resolver todas sus disputas, tanto públicas como privadas.
" Ellos también hacen justicia, y deciden entre recompensas y penas en casos criminales o asesinos, además de disputas concernientes a herencias y fronteras. "
Así como la ley celta hundía sus raíces en la noción de un orden divino y estaba hecha y reforzada por un grupo sacerdotal de juristas, también la ciencia celta estaba basada en la religión, y los druidas fueron sus principales ejecutores.
Como científicos, los druidas estaban particularmente interesados en la astronomía.
Estudiaban las variantes relaciones del sol, la luna y las estrellas, y utilizaban estos cambios cósmicos para predecir los
acontecimientos en la tierra.
Con esta finalidad redactaron un calendario muy complicado.
Los celtas calculaban el tiempo por noches y no por días.
Quince noches eran lo que llamaban la brillante mitad de la luna (cuarto creciente), y otras quince noches la mitad oscura (luna menguante).
La mitad brillante era la época favorable, la mitad oscura proporcionaba malas vibraciones.
El calendario de Colignu contiene 62 de estos meses lunares, más 2 meses intercalados.
Los druidas atendían a los serios deberes de honrar a los dioses con sacrificios,algunos de ellos animales y en otras
ocasiones, humanos.
La finalidad de su calendario era más bien marcar etapas de carácter sagrado más que simplemente marcar el paso del tiempo.
Especialmente importante era la festividad del 1º de Mayo, donde los druidas se honraban a sí mismos y estaba también asociada con la fertilidad ( principalmente de las cosechas recién plantadas y de los rebaños que empezaban a pastar en los verdes prados.
Se la llamó Beltaine, y su Dios patrón fue Belenos, dios celta muy antiguo, cuyo nombre está escrito en monedas, frescos murales y textos literarios del sur de Francia.
Su nombre se relaciona a menudo con el fuego, y en la fiesta de Beltaine, los druidas realizaban ciertos rituales, como
llevar ganado a través de hogueras, lo que parecían ser ceremonias de purificación.
Las responsabilidades religiosas de los druidas fueron seguramente complicadas por el número de divinidades a los que ellos servían.
Como los antiguos pueblos de Mesopotamia y de Egipto, los celtas no tenían un dios supremo que, en ocasiones se dirigiera directamente al hombre.
El reino sobrenatural celta estaba lleno de dioses accesibles indirectamente, a los cuales podían acercarse no los hombres comunes, sino los verdaderos especialistas: los druidas.
Ellos, y sólo ellos podían y trabajaban con los poderes del otro mundo.
Fuentes, ríos y árboles sagrados como el roble eran los lugares favoritos de adoración.
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